¿Que es el Trastorno de Personalidad Borderline?

INTRODUCCIÓN

El Desorden de la Personalidad Borderline (BPD, en español traducido como Trastorno de personalidad fronteriza) es una disfunción psiconeurológica que afecta a entre diez y veinte millones de personas. Hoy en día es tratable por medio de una combinación de medicación y otras terapias. Por fortuna, la fluoxetina (Prozac) y una baja dosis intermitente de neurolépticos pueden cambiar los cambios de carácter y muchos de los comportamientos irracionales. En el momento en el que no están tratados médicamente, estos pacientes soportan unas vidas muy dolorosas y difíciles. Un atento cuidado profesional puede conseguir una profunda diferencia.

DESCRIPCIÓN GENERAL

Según el Doctor Rex Cowdry, del Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH) “El desorden de la personalidad borderline se da por relaciones interpersonales tumultuosas, estados de ánimo lábil, y un comportamiento descontrolado como respuesta a unos antecedentes que arrastra en una estructura de su personalidad relativamente dura. Mientras que el síndrome puede ser identificado con una razonable fiabilidad, la naturaleza fundamental del desorden se mantiene confusa…”  Este es un fenómeno de ámbito mundial, descrito en los Estados Unidos, Inglaterra, Escocia, Suiza, Alemania, Francia, Noruega y Japón. Con toda probabilidad afecta a un 2-3% de los hombres y a un 5-10% de las mujeres.

Con anterioridad a una terapia médica efectiva, el tratamiento de los enfermos borderline era una lucha ardua. Artículos en las revistas Family Physician y Nursing los describen como acaparadores, manipuladores, caóticos, frustrantes, insumisos y hostiles, especialmente cuando no son medicados correctamente.

QUÉ EXPERIMENTAN LOS BORDERLINE

Cuando no es tratado médicamente, un borderline vive en un continuo vértigo emocional, experimentando estados anímicos totalmente inestables. Tantos estos cambios de ánimo como la mayoría del estrés que sufren producen una disforia (una emoción desagradable o molesta, como la tristeza, la ansiedad, la irritabilidad o la inquietud) terriblemente progresiva. Sienten intensamente casi cualquier emoción dolorosa a la vez.

Los borderline buscan desesperadamente un alivio y tienen conductas que son a la larga autodestructivas – tales como comer sin control, gastos desaforados, comportamiento sexual aberrante, abuso de sustancias estupefacientes y manejo sin control. Debido a que los borderline conviven con constantes cambios de estado anímico y una disforia frecuente, su comportamiento psicológico normal está lisiado. Los borderline necesitan comprender su enfermedad, recibir tratamiento médico y ser tratados correctamente.

PRINCIPALES SÍNTOMAS

Cambios de carácter: Los cambios de carácter son un síntoma fundamental y devastador en el Desorden de la Personalidad Borderline. Estos cambios se pueden producir de forma inapropiada de hora a hora, incluso en cuestión de minutos. Es más, son causados sin una justificación ambiental apropiada por medio de un proceso deductivo.

Disforia: Esta es una combinación de depresión, cólera, ansiedad y desesperación –a menudo complicada por la vergüenza, humillación, sentimientos de excitación, terror, celos y odio sobre si mismo. Esta puede ser desatada por los cambios de carácter, estrés y el sufrimiento emocional. Una vez que comienza la disforia, esta tiende a intensificarse de forma estable –posiblemente debido a una disfunción en el sistema límbico. La situación es tan dolorosa que los borderline buscarán una salida de forma desesperada, y a menudo recurren a las drogas, el alcohol, comportamientos impulsivos y autodestructivos, automutilación y suicidio.

Psicosis: El pensamiento psicótico a menudo se desarrolla cuando la disforia se acentúa. Debido a estos pensamientos psicóticos, se dice que los borderline viven en el límite entre la realidad y la psicosis. Los principales síntomas psicóticos son las distorsiones perceptivas, los cambios de ánimo y las sensaciones físicas que padecen.

Los caracteres psicóticos dominantes se centran alrededor de los sentimientos de derrotismo, cólera y autodestrucción. Las sensaciones físicas son marcadamente similares a la epilepsia del lóbulo temporal e incluyen una visión irreal y una derealización por la que cosas cotidianas para el enfermo se convierten en irreales. La sensación de haber vivido la misma situación, las experiencias extracorporales, la depersonalización (pensando que no son nunca más ellos mismos), discursos sin sentido y la sensación de que ciertas partes del cuerpo están entumecidas y no forman parte de su cuerpo.

Las distorsiones en la percepción psicótica incluyen primeramente la transferencia (por la cuál perciben incorrectamente a una persona de su vida actual como alguien que les hizo daño en el pasado), una interpretación errónea de los motivos de ciertos comportamientos y alucinaciones. La psicosis también puede ser provocada por drogas, especialmente el alcohol y la marihuana.

Personalidad Dividida: Los niños pequeños perciben todo en esta vida como si todo fuera bueno o todo fuera malo. Esta defensa psicológica inmadura persiste en los borderline y desemboca en un “pensamiento en blanco y negro”. Cuando los acontecimientos de la vida diaria se perciben como malos, la disforia aflora. Cuando se ven de manera positiva, el borderline se siente frecuentemente vulnerable y se aterroriza por la vuelta del pensamiento negativo, por lo que puede tener un ataque de disforia como resultado.

Otros síntomas: La vida de un borderline se define por la inconsistencia de carácter, identidad, confianza, conducta, actitudes, valores y pensamientos. Mientras que la inteligencia no está mermada, la organización y la estructura de los pensamientos sí lo están: los borderline tienen problemas para continuar y completar tareas. El acceso a la memoria decrece con frecuencia. La cólera crónica, el miedo a ser abandonados (a menudo provocando un comportamiento manipulador), la falta de confianza, la impulsividad, los sentimientos de vacío y/o aburrimiento, llegar a conclusiones incorrectas y agudos síntomas premenstruales son experimentados comúnmente por los borderline.

Los borderline sufren en general otras enfermedades psiquiátricas. Entre las más comunes se incluyen depresión, ansiedad, abusos de substancias estupefacientes y alcohol, otros desordenes de la personalidad y desordenes alimenticios (aproximadamente el 40% de los pacientes que sufren de gula son borderline). No hay ninguna asociación con la esquizofrenia.

 

 

Fuente: biological unhappiness

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