CARTAS A MI MISMO

Qué puedo o no entregar al otro

 

Cuando estamos viviendo situaciones intensas, lo que vivimos puede parecernos claro y nítido. Sin embargo, a menudo cada situación puede contener múltiples sentidos que n se desde distintos puntos de vista dependiendo de la disposición mano_escribiendode cada persona que participa en ese momento.
Si estamos de alegremente de vacaciones será una visión mas liviana y si estamos irritados todo nos molesta un poco más. La vida puede ser fuente de muchas historias y es importante como nos quedan registradas.

La pregunta clave es: ¿Cómo acceder a una nueva manera de ver tu propia historia? Sobre todo cuando la manera en que está guardada en tu biblioteca mental es muy negra, te llena de vergüenza o de angustia. Seguramente, existe alguna manera de escribirla en la cual puedas rescatarte y ver aspectos positivos en vos mismo/a ¿Cómo abrir una posibilidad de narrativa que no te resulte muy limitante para tu desarrollo?

 

Empecemos un proceso que se llama RECUENTO que utiliza diferentes técnicas. Te contamos cómo puede utilizarse la escritura de cartas para poder aliviar un padecimiento, para poder repensar las situaciones vividas y empezar a formar una noción de nuestra propia historia que nos resulte alentador y positivo:

  1.  USO TERAPÉUTICO DE CARTAS, que ayuden en el proceso de recontarte tu historia y la manera de verte a vos mismo/a, sobre todo en las relaciones importantes de tu vida. Podés escribir cartas a personas que están cerca e inclusive a personas que ya no están. Lo cual abre interrogantes interesantes como ¿Qué podría contarle a mi amigo si estuviera vivo? ¿Cómo reaccionaría? Muchas veces escribir ayuda a volver a escuchar otras voces, a pensar otro lado de la historia.
  2. REESCRIBIR: es una fase crucial en el proceso de recuento. A menudo descubrimos que estamos prontos a suavizar sentimientos fuertes y reemplazarlos por expresiones menos riesgosas, más allá que la carta vaya a ser enviada o no. Al reescribir uno vuelve a revisar sus opiniones y puede exponer los propios sentimientos, quizá prohibidos hasta entonces, y cambiar. Hay que preguntarse ¿Qué creo en esta carta de mí mismo/a? ¿Seré así o estoy siendo muy severo conmigo mismo? ¿Habrá algo que tiene que cambiar en mí visión de la situación? Habremos progresado si logramos sacudir las imágenes de cómo nos ven las personas significativas o nosotros mismo. Habremos progresado si tan sólo logramos expresar algo que sentimos.

escribiendoSi queres probar: prepará el papel y un lápiz, separá un rato en que puedas dedicarte sin interrupciones y empezá. En cualquier momento podés compartir por telefono en el 4861-3313  (o en mensaje privado) qué escribiste, como te fue y que se fue transformando en tus emociones. Probalo! Ah! Y no hace falta que la carta diga TODO ni necesariamente sea muy extensa. Probá como puedas.

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