El jugador compulsivo y su esclavitud

El hombre es el único ser vivo que tiene capacidad de aburrimiento. Ninguna criatura tiene mayor avidez de diversiones. Los juegos que inventa son el antídoto para el aburrimiento.
Las ideas de azar y suerte son el producto de la incertidumbre que impregna nuestra experiencia. El azar toma el lugar del vacío y del oráculo: contiene los misterios del pasado y del futuro. El jugador quiere anticipar y tratar de controlar el destino. El juego de azar es la tensión de la incertidumbre.

Este poder que el hombre adjudica al azar sobre el destino, la vida y la muerte, hace que el juego libre en sus comienzos, pueda transformarse en pasión que lo esclaviza, en una adicción, similar a cualquier droga. El juego se transforma en “algo serio”.

El jugador compulsivo, a diferencia de otros adictos, no muestra deterioro físico y además niega su condición de enfermo. Esta negación se ve reforzada por el consenso social de que gozan los juegos y la adicción estimulada por el bombardeo de la publicidad, que aumenta las ilusiones y las vende a crédito. Nuestras sociedades son altamente adictivas.

Esta enfermedad es tratada por nuestra Fundación hace más de 20 años, nuestra experiencia nos permite diferenciar 4 tipos de jugadores:
1. El jugador normal, su relación con el juego es casual, de entretenimiento.
2. El jugador serio o fuerte, juega regularmente pero no descuida otras actividades importantes.
3. El jugador dependiente, el juego se convierte en una fuente importante de alivio a la ansiedad y tensión, pero aún no ha perdido el control.
4. El jugador compulsivo, ya ha perdido el control. Seguirá jugando, pedirá prestado, embargará sus bienes. No puede elegir jugar o no, seguir o detenerse. Está atrapado en una adicción progresiva.

Adicto, significa esclavo. El adicto miente y miente. Mientras le sea posible, ocultará a su familia y a sus amigos su enfermedad. Como la palabra droga, que significa mentira/embuste. Corregir la mentira está entre los primeros objetivos del tratamiento: lograr el sinceramiento personal, familiar y social del jugador compulsivo. El jugador compulsivo es recuperable, cuando puede aceptarse como enfermo y reconocer la necesidad de ayuda.
En la Fundación para la Fundación para la Salud Mental, contamos con nuestra linea abierta de Telesalud para que puedas realizar las consultas que necesites, siempre un especialista estará disponible para ayudarte. De 9 a 20 hs podés encontrarnos en el 4831-2121 o vía mail a consultas@psicoconsulta.com.ar

Fuente: Lic. Carmen Rodriguez Salgado.

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