Veteranos de guerra y el estrés postraumático

INFORME – STRESS POST TRAUMÁTICO

Veteranos: cómo curar las heridas que dejó la guerra

Los momentos límites vividos en combate lastiman y le duelen a los soldados aún décadas después de la batalla. Cómo reconocer el trastorno.
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Pasaron 32 años desde el inicio de la Guerra de Malvinas. Los fusiles se callaron en junio del 82 pero para muchos veteranos la lucha aún no terminó. Son los que padecen en su psiquis las huellas dejadas por la exposición constante a la posibilidad de morir en combate, o peor aún. morir sin enterarse o sin poder defenderse, como puede ser el caso de un bombardeo o un ataque sorpresa. 

Entre muchas patologías desarrolladas tras su paso por el conflicto, destaca el Trastorno de Stress Post Traumático. Las huellas y cicatrices dejadas por la contienda, y los años de silencio y desconocimiento que le siguieron, llevaron a que a los 649 muertos en combate se le sumen casi el doble de veteranos que decidieron callar su sufrimiento suicidándose. 

El Stress Post Traumático puede tratarse y conseguir que su presencia no sea un elemento frustrante, depresivo o limitante en la vida de los Veteranos. La Médica Psiquiatra Graciela Peyru explicó a 24CON cómo se identifica el trastorno y cómo enfrentarlo. “El trastorno de estrés postraumático (PTSD por sus siglas en inglés), es un condición psicofísica grave que se presenta con frecuencia después de algún suceso aterrador por sus circunstancias físicas o emocionales, que hace que la persona que ha sobrevivido ese suceso tenga pensamientos y recuerdos persistentes y aterradores de las experiencias traumáticas vividas. Los individuos que tienen PTSD se sienten con frecuencia paralizados emocionalmente y sufren de sus diversos síntomas en forma crónica. Fueron los veteranos de guerra quienes primero despertaron la atención pública hacia el PTSD, denominado en ese entonces “neurosis de guerra”. La probabilidad de padecer PTSD depende de la gravedad y la duración del suceso, así como de la proximidad del individuo a las circunstancias traumáticas”.

 

Peyru preside la Fundación para la Salud Mental, que desde hace más de 20 años trabaja asistiendo a la población de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano. Según la especialista, el stress post traumático presenta distintos síntomas claramente identificables: “Problemas para conciliar el sueño, pesadillas, sueño “ligero”; tristeza, desánimo, escepticismo, apatía, depresión; reacciones de desconfianza con otras personas; sensación de estar disociados, muy distantes o paralizados emocionalmente; sentimientos de inquietud persistente (ansiedad). Alerta casi permanente, actitud de “estar en guardia”; sobresaltos frecuentes;  pérdida de interés en las cosas que solían disfrutar. Dificultades para sentir o expresar afectos (congelamiento emocional); Sensación de irritación y respuestas más violentas que antes del suceso traumático. Conductas de evitación de lugares o situaciones que quedaron asociados a la situación traumática o a recuerdos desagradables. Irritabilidad, reacciones violentas. Imágenes recurrentes que no pueden evitarse, las personas acosadas por estos recuerdos, sea en forma de imágenes, sonidos, olores o sentimientos, por lo general creen que el suceso traumático está volviendo a ocurrir; y vivencia recurrente del suceso traumático que puede durar unos segundos, horas o, muy raramente, días enteros”.
 

No todos los Veteranos de Malvinas padecen el PTSD pero las situaciones límites dejan huella que reaparecen a lo largo de la vida. “La guerra deja secuelas en la mayoría de quienes experimentan tanta violencia, en mayor o menor intensidad. Además del Trastorno hay diversas cuestiones que continúan dañando su salud física y mental, tales como el tabaquismo, alcoholismo, violencia familiar, diabetes, enfermedades cardíacas o trastornos de sueño. Desde 1982 se produjeron más de 500 suicidios de ex combatientes argentinos, no hay estadísticas oficiales, pero se supone que murieron muchos más y no fueron registrados como suicidios, sino como accidentes por que no fueron acompañados por una nota de suicidio. Un estudio realizado en 1995, reveló que el 58% de los ex combatientes argentinos experimentaron episodios de depresión relacionados con el conflicto y 28% tuvieron ideas de suicidio”, definió la Doctora Peyru, y continuó, “En los ex combatientes, como en otras víctimas de violencia social o familiar extrema, el omnipresente temor a la muerte, y los diversos encuentros violentos sobrepasan los sentimientos básicos que previamente podían tener como integrantes de una comunidad organizada, tales como: sentimientos de seguridad, invulnerabilidad o inmortalidad. El síndrome de estrés postraumático que presentan los muestra tristes, temblorosos, e interferidos continuamente por las reapariciones de los recuerdos traumáticos y las muertes”.
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“Muy pocos veteranos de guerra y otras víctimas de la violencia pueden llegar a expresar con palabras el shock, el horror y el profundo rechazo que sienten por lo que les ocurrió. Se sienten profundamente cambiados como individuos y en sus actitudes acerca de la vida. Se sienten también extraños, aislados y separados del resto de las personas que no vivieron estas experiencias. Uno de los problemas centrales de muchos veteranos y sobrevivientes de la violencia es no poder desarrollar confianza y fe en los valores sociales y en su inviolabilidad”, señaló la especialista.

Durante los años que le siguieron a la guerra, pocos fueron los veteranos que fueron tratados y contenidos por profesionales de la salud especializados en psicología. La mayoría de las ayudas se brindaron de forma privada o, ya pasado más de una década del conflicto, directamente por los municipios en coordinación con los Centros de Veteranos. En marzo de 2012, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner inauguró el Centro de Salud de las Fuerzas Armadas “Veteranos de Malvinas”, ubicado en Avenida Cabildo al 300 en la Ciudad de Buenos Aires, que se especializa se inauguró un centro de salud especializado en las patologías mentales de los veteranos y las físicas derivadas de los daños psicológicos dejados por la guerra. “El centro brinda atención en psiquiatría, psicología y terapia ocupacional, y cuenta con equipos en distintas especialidades como Cardiología y Neumonología, entre otras.Ya que las personas que tienen PTSD son más susceptibles que otras a sufrir otros trastornos de ansiedad, depresión y tienen mayor tendencia al abuso de drogas, generalmente es necesario tratarlos con psicoterapias que en ocasiones pueden incluir antidepresivos y/o medicamentos para reducir la ansiedad”, señaló Peyru.

Como parte del tratamiento brindado por un profesional, la contención de los afectos puede hacer la diferencia a la hora de enfrentar el trastorno de stress post traumático. “Es fundamental que cuenten con un lugar seguro para dormir, comidas regulares, compañía, abrigo: la ayuda de amigos, familiares o personas que asisten a quienes lo necesitan puede parecer pequeña, pero para las personas que sufrieron este tipo de traumas hacen una gran diferencia. Estos gestos simples ayudan a construir los cimientos sobre los que pueda recuperar su equilibrio en la vida”.

Graciela Peyru lidera la Fundación para la Salud cuenta con un equipo especializado para ayudar a través de la línea telefónica de asistencia psicológica gratuita e inmediata, 4861-3313 (lunes a viernes de 9 a 20hs) y en psicoconsulta.com.ar.

El panorama no es del todo sombrío para quienes sufren este tipo de trastorno. Su seguimiento y adecuado tratamiento pueden devolverle al veterano, o a quien lo padezca, su vida normal. “La duración de la enfermedad es variable. Algunas personas se recuperan en el curso de seis meses; otras padecen los síntomas durante mucho más tiempo. Ya que en esa época no se diagnosticaba el trastorno, sería ideal que recibieran asistencia de psicólogos y psiquiatras en caso de sufrir alguno de los síntomas mencionados”, finalizó la doctora Graciela Peyru.

 

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15 Comentarios

  1. Hola!gracias por publicar este artículo. Soy hija de un veterano de guerra,amo a mi padre y quiero ayudarlo día tras día entiendo más lo que el paso. Y todo el tiempo busco información. Es una persona muy fuerte,pero veo las secuelas bien descriptas en el informe.gracias saludos

  2. Hola Aldana, gracias por leernos. Entendemos por lo que estás pasando, te podes comunicar con nosotros al 48613313 de lunes a viernes de 8 a 20 hs. y los sábados de 10 a 14 hs. contamos con profesionales especializados que pueden orientarte aún más en cómo acompañar a tu padre. FSM.

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