Violencia, gritos, catarsis, ¿realmente mejoran las cosas?

 

Cuántas veces, ante una frustración nos sentimos invadidos por profunda ira, un enojo intolerable y los peores  sentimientos  se “acumulan”, y tratamos de  ”descargarlo” a través de gritos, insultos o golpes. 

Cuántas veces nos  “descargamos” con lo primero o el primero que aparece. Cuántas veces otro lo hace con nosotros.  Con la teoría de que “se rebalsó el vaso”, empezamos a los gritos o a los insultos (eventualmente a los golpes).

La teoría está mal. Los gritos, los insultos y los golpes:

NO calman la ira,

NO producen sensación de alivio y calma,

NO mejoran la comunicación entre las personas y

NO nos acercan emocionalmente al otro.

Si bien estas explosiones nos permiten sentirnos capaces de expresar los sentimientos, decir todo lo que uno piensa no necesariamente resuelve el problema en cuestión. Que esa teoría se haya repetido durante años significa que sea cierto. Por supuesto, no negamos que gritar nos produzca alguna descarga emocional o que gritar en algún caso particular pueda traer algún beneficio. No obstante, sí estamos muy seguros de que estas escenas, que de algún modo fueron aprendidas a lo largo de nuestras vidas pueden, por el contrario, llegar a empeorar nuestros vínculos.

La “descarga violenta” puede:

  • Realimentar la ira.
  • Generar una distancia emocional entre nosotros y quien sufre los gritos.
  • Subir la presión arterial y producir taquicardia en quien descarga y quien recibe.
  • Bajar la autoestima de quien es insultado.
  • Impedir desarrollar el nivel informativo de la comunicación (sólo transmite emociones)
  • Agravar los sentimientos de frustración e impotencia.
  • Tender a perpetuarse en el tiempo (con “aclaraciones” y pedidos de disculpa).
  • Empeorar y hacer crónicos los problemas.

Cuando nos enojamos, en general, no escuchamos al otro. Por el contrario,  cuando gritamos logramos convencernos de que tenemos razón y que la otra persona merece ser insultada. En medio de los gritos y los insultos no podemos pensar ni escuchar lo que realmente nos dicen. Automáticamente seguimos contestando que no, o seguimos con nuestra idea.

Siempre podemos tratar de resolver nuestros problemas y estar mejor,  incluso superar hábitos que nos han acompañado durante nuestra vida. Si de alguna manera estás dentro de este ciclo de “descarga” y el mismo se genera de forma casi habitual, llamanos al 4831-2121 de 8 a 20 hs o escribinos a consultas@psicoconsulta.com.ar . Estamos para ayudarte.

 

“Cantor que canta bajito
Tiene miedo o poca voz
Pero el que canta a los gritos
Tiene herido el corazón.”

Copla salteña

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